FAUNA ESPAÑOLA

 

JILGUERO

 

Uno de los pájaros más conocidos es indudablemente el jilguero. Sus manadas de veinte o treinta individuos cantando pasean continuamente por los cielos españoles, europeos, del medio oriente y el norte occidental de África. Son muy apreciados como aves cantoras, lo que les redunda negativamente ya que son muy perseguidos para ser enjaulados y convertirse en un animal doméstico más. Durante el año participan en numerosos concursos tanto de belleza como de canto.

Su nombre científico es el de carduelis carduelis en referencia a su apetencia por los cardos de los que se alimentan y utilizan sus semillas plumosas para la confección de sus nidos. Sus largos y puntiagudos picos les permiten acceder hasta el fondo en busca de sus anheladas semillas sin pincharse.

El jilguero es un ave paseriforme de la familia de los fringílidos. Es un ave que se alimenta de granos especialmente semillas de girasol, trigo y los citados cardos. En la época de cría también consume pequeños insectos.

 

Tiene una longitud entre 12 y 23 centímetros y una envergadura de 21 a 25,5 centímetros. Tiene una longevidad de ocho a diez años en cautividad. Tiene la cabeza tricolor, con una faz roja y las alas negras con franjas amarillas.

 

El pico es cónico, esbelto y muy afinado muy adaptado a su alimentación. Su cuerpo es de color ocre marronáceo. Sus alas negras con una ancha franja amarilla muy vistosa. La cola es negra. Tanto alas como cola están ribeteadas con puntas blancas. Un conjunto cromático realmente espectacular.

 

Las hembras y los machos presentan muy poca diferencia lo que los hace difíciles de distinguir.

 

 

La muda se produce en los adultos durante el verano y es completa mientras en los individuos jóvenes es parcial también en verano.

Tiene un hábitat muy extenso como hemos comentado anteriormente. Habita en los lindes de zonas boscosas, en sotos, campiñas, parques, jardines, zonas agrícolas pero con poca presencia arbórea. Vive donde haya una buena cantidad de cardos. Cría en ciudades y pueblos muy especialmente en árboles frutales con mucho ramaje.

Le gustan los ambientes calurosos de clima templado aunque en ocasiones se le pueda ver en las montañas europeas.

Normalmente suelen criar dos veces al año, la primera puesta en primavera y la segunda a continuación. Su puesta acostumbra a ser de cinco o seis huevos con una incubación de doce o trece días. El macho, en este periodo alimenta a la hembra en el mismo nido. Este ha sido construido prácticamente por la misma hembra en solitario, tiene forma redonda y formado por pequeñas ramas de diversos vegetales. Los pequeños son nidícolas y abandonan el nido pasados unos quince días de la eclosión.

Las poblaciones suelen ser sedentarias, errantes e incluso migratorias teniendo estas últimas, preferencia por el norte de áfrica más cálido en invierno.