ARQUITECTURA POPULAR ESPAÑOLA

 

 EL APROVECHAMIENTO DE LOS RECURSOS HÍDRICOS EN ESPAÑA

 

Todo un conjunto de canales excavados en la roca permitían que el agua pudiese recorrer el camino entre la caída desde las nubes hasta su depósito.

 

España está situada geográficamente entre dos mares. Uno inmenso, el océano Atlántico al Oeste y en el este el Mar Mediterráneo.

 

Esta situación hace que todo el territorio español este afectado por tres tipos de clima.

 

En Galicia y toda la Cornisa Cantábrica impera el clima atlántico con frecuentes lluvias y una gran humedad atmosférica con multitud de fenómenos como la niebla, el rocío y la escarcha.  Podemos decir pues que la existencia de agua en toda esta zona es realmente importante. De todas formas los ríos son de corto recorrido ya que las montañas donde nacen están muy próximas al mar.

 

 

En la parte oriental, el clima es de tipo mediterráneo, muy seco y con precipitaciones irregulares y poco constantes. Es zona de grandes tormentas con un aprovechamiento muy pequeño de las aguas almacenadas de las lluvias ya que también por su cercanía al mar impiden la creación de pantanos y otros tipos de depósitos.

 

Un arduo trabajo del agricultor le permitía la creación de depósitos excavados en las rocas, teniendo como base un material impermeable y duradero.

 

 

 

Tanto el clima atlántico como el mediterráneo abarcan muy poco territorio. Todo el resto del país o sea su parte central tienen un clima llamado continental. Sus principales características son muy parecidas al clima mediterráneo. Inviernos muy fríos con menguadas precipitaciones, muchas de ellas en forma de nieve, grandes heladas y lluvias con poco volumen de agua. Los veranos son sumamente calurosos y con una nula cantidad de precipitación. Esto es en la mayoría, no obstante, grandes ríos nacen en esta zona con dirección a las dos grandes masas de agua. En todo el curso de estos ríos la abundancia de agua es notoria.

En innumerables ocasiones el depósito del agua se realizaba en obras nuevas construidas para esta finalidad. El mejor elemento constructivo era indudablemente la piedra labrada. De esta forma se construyeron verdaderos monumentos de piedra seca con una arquitectura muy elaborada.

 

Los humanos han necesitado siempre el agua. Es tal vez su más preciado bien ya que las civilizaciones siempre se han formado cerca de zonas con abundancia de agua dulce. Alrededor de ríos, lagos, lagunas se han ido aposentando todos los pueblos que hoy persisten en la humanidad y España no es diferente. Sus grandes necesidades de agua se deben precisamente al uso propio, bebida, comida, higiene. En su uso para regadío y también para la alimentación de los animales domésticos.

 

 

Como hemos indicado la gran mayoría de España es de secano, tanto en lo que concierne en el uso del agua doméstico como económico. Eso significa que el agua es un bien escaso y por lo tanto tiene que ser aprovechado en sus mínimas cantidades. En toda la superficie española han nacido infinidad de métodos para la captura del preciado líquido así como su almacenamiento para tiempos donde escasee.

 

Existían construcciones realmente elaboradas como este pozo interior (dos primeras fotografías) donde se podía acceder y una superficie de más de 25 metros cuadrados. Un hombre podía permanecer erguido en su interior.

 

Fueron los romanos los primeros que se preocuparon de crear grandes infraestructuras hidráulicas. Llenaron el país de puentes, acueductos, balsas, pantanos y otras obras destinadas al aprovechamiento y transporte del agua. Pero serían los árabes quienes innovarían de forma absoluta el uso del agua mediante todo tipo de canales, acequias, aljibes, azudes y un sinfín de construcciones. En el idioma castellano todavía persisten una enorme cantidad de vocablos de origen arábigo referentes a todo lo relacionado con el agua.

 

 

Todos los pueblos disponían de una balsa municipal donde acababan las aguas pluviales. Estaba situada lógicamente en la parte más baja de la población aprovechando las pendientes colindantes. Pero esta agua solo se destinaba al consumo animal. Pensad que en aquellos tiempos había multitud de animales de tiro para usos industriales así como enormes rebaños básicamente de ovejas y cabras. El agua destinada al consumo humano procedía de pozos y se distribuía entre los pobladores mediante fuentes.

 

Era bastante raro el pozo abierto a la intemperie debido a los problemas que podía ocasionar por accidentes o por llenarse de residuos y contaminaciones. Lo más normal era que estuviesen protegidos por una pequeña construcción aledaña en piedra seca que impidiese estos desastres. 

 

Definitivamente, en la época que tomaron el poder los reyes ilustrados a mediados y finales del siglo XIX y nombraron ministros enciclopedistas se produjo un cambio sustancial en el mapa hídrico español con la construcción de gran número de canales sobretodo en las zonas centrales del país. De esta forma aseguraron el agua corriente y el no tener que disponer de los caprichos de la naturaleza para su estructura económica basada en la agricultura, la industria y la ganadería.

 

Normalmente, el agua se recogía en pozos aprovechando las lluvias y nieblas. Estos pozos se construían de mil formas diferentes siempre en piedra y subterráneos. Su parte visible presentaba los más variados estilos arquitectónicos, eso si, muy populares y austeros.

 

En la zona de las tierras de Lleida, con una población muy reducida son interesantes las diferentes formas que tenían los agricultores para poder proveerse de agua, más que nada para consumo propio o de sus caballerizas. En esta zona, el cultivo del olivo es prácticamente monótono. Durante el año, los agricultores debían realizar toda una serie de tareas para poder dotar a los olivos de los cuidados correspondientes. La lejanía con sus hogares les imposibilitaba en muchos casos el poder pernoctar en ellos y apareció una forma de construcciones completamente artesanas denominadas cabañas de bóveda de cañón. 

 

Todas las cabañas diseminadas por el término municipal tenían su propio pozo o cisterna. Los había descubiertos o cerrados con puerta. Nunca se cerraban con llave y eran accesibles a cualquier persona.

 

Estas cabañas muy sencillas contaban en su interior con el comedero del animal de tiro, un fuego y una pequeña despensa. Junto a ellas se fue creando toda una primitiva estructura para la captación de agua de lluvia mediante toda clase de artilugios y trabajos en la roca para poder captar la mayor cantidad de agua posible y ser conducida por medio de largos recorridos excavados en la piedra o en los tejados hasta un depósito normalmente subterráneo.

 

 

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En las poblaciones, el agua era utilizada para paliar tres grandes necesidades, la recogida de la misma para evitar que el barro de apoderase del lugar, para el uso animal y para el uso de la población humana. Este se cubría con grandes balsas residuales, abrevaderos en piedra y fuentes de agua corriente diseminadas por todo el municipio.

 

En este artículo pasamos a mostrarles todos los tipos de estas curiosas y útiles construcciones populares que con el progreso han quedado obsoletas y en desuso. La aparición de los vehículos de motor ha posibilitado que el agricultor pueda ir cada día como mínimo a su hogar donde reposta el agua necesaria para el uso propio ya que los animales de carga y labranza también han desparecido por completo. También decir, no sin cierta pena, que la mayoría de estas construcciones ya han desaparecido o se encuentran en el trance de hacerlo.

 

Algunas de las fuentes son realmente monumentales con una edificación destacada. Se pueden presentar en todos los estilos arquitectónicos. Estas son las de la Juliana en Arbeca, de Sant Salvador en les Borges Blanques y en uso en la actualidad junto al palacio de los Duques de Medinaceli en la Floresta

 

Estas fotografias han sido efectuadas por Josep Maria Mas

 

 

LAS CABAÑAS DE BOVEDA DE CAÑÓN  (CABANES DE VOLTA) DE LES GARRIGUES EN LLEIDA

 

 

Vista exterior de una cabaña de cañón con sus árboles caracter´ísticos

 

LAS CABAÑAS DE BOVEDA DE CAÑON  (CABANES DE VOLTA) DE LES GARRIGUES

 

 

 

 

A mediados del siglo XVIII el Duque de Medinaceli a la sazón Señor de la población de Arbeca donde residía en su fantástica fortaleza promovió en su posesiones y colindantes el cultivo de una nueva raza de olivo. Este olivo, según algunos historiadores había sido introducido en Catalunya por los Caballeros Templarios procedente de sus dominios de Tierra Santa pero que con la caída en desgracia de la Orden se había abandonado.

El Duque para implantar este cultivo había prometido una recompensa dineraria que no llegaría a cumplir, pero sí consiguió que este olivo se convirtiese en el predominante y casi exclusivo cultivo de toda la comarca de les Garrigues produciendo el mejor aceite del mundo.

 

 

 

 

 

Cabaña restaurada en les Borges Blanques (Cal Quintilla`)

 

 

Su plantación también conllevó consigo una nueva arquitectura. Una nueva construcción de piedra seca, o sea sin ningún tipo de argamasa que las uniese. Eran construcciones muy modestas, con muy poca ventilación y construidas según la vieja técnica romana de la bóveda de cañón.

Eran totalmente de piedra, piedra poco uniforme sin ningún atisbo de cantería ni trabajo de embellecimiento. Eran redondas y cubiertas con una capa de tierra superior donde se plantaban diversos vegetales para apelmazar esta tierra sobrepuesta. La puerta de entrada era muy exigua y rara era la vez que tenían ventanas. Como excepción alguna de frontal de pequeño tamaño.

 

Debido a la lejanía de muchas de ellas al pueblo, los campesinos en época de cosecha acostumbraban a pasar toda la semana en ellas. No ofrecían ninguna comodidad y la falta de respiración hacía que sus habitantes adquiriesen un color negruzco del humo así como su característico olor a quemado.

 

Austero interior de una cabaña de bóveda de cañón

 

 

 

En el interior se cuidaba mucho la estancia para el animal de tiro preferentemente mulos o asnos. Tenían un buen comedero así como un depósito de paja y alfalfa. Junto a la estancia animal una pequeña apertura para dormir las personas y sobretodo un buen fuego casi siempre situado en alguno de los ángulos de la superficie habitable. En la pared, diversos agujeros que servían de alacenas.

 

Su construcción consistía en amontonar grandes cantidades de tierra que después prensaban. Una vez hecha la forma del cañón se recubría toda su superficie externa de piedras colocadas unas al lado de otras hasta cubrir todo el recinto. Una vez colocado el recubrimiento exterior se volvía a desalojar la tierra del interior y se construía la fachada principal con su puerta y en ocasiones su ventana.

 

 

 

El paso del tiempo es el inexorable enemigo de estas típicas construcciones

 

Entonces y teniendo en cuenta que se construían en una zona de secano se levantaba un pequeño pozo cerrado para recoger el agua de lluvia mediante una ingeniosa red de canales de pequeño tamaño. También se acostumbraba a construir junto a la fachada principal un banco de piedra con una protección contra el viento y que aprovechase el poco sol del invierno. Lo normal era plantar un buen árbol, sobre todo pino para aportar sombra en verano.

 

Hoy están en desuso a causa de la aparición de vehículos que permiten trasladarse en el día hasta el cultivo. Las que quedan o se han hundido o se han restaurado con fines eminentemente gastronómicos. En la comarca están contabilizadas más de trescientas cabañas.

 

Cabaña solitaria en plena llanura sin ningún elemento ornamental

 

 

JOSEP MARIA MAS URGELL

 

Josep Maria Mas i Urgell es un personaje emprendedor natural de les Borges Blanques en les Garrigues. Su enorme afición por la fotografía y en especial la referente a la naturaleza ha hecho que se incorpore a esta publicación con toda una buena cantidad de instantáneas obtenidas en el lugar y el tiempo adecuados al devenir del año natural.

En esta ocasión hemos seleccionado una serie de imágenes relacionadas con una arquitectura única y muy vinculada a la comarca y al cultivo del olivo. Las cabañas de bóveda de cañón de piedra seca conocidas en la zona como "cabanes de volta".