EDITORIAL

 

EL REFERÉNDUM CATALÁN

 

Nací hace poco más de sesenta años en un pueblo mediano de la provincia de Lérida (como el nomenclátor obligaba). Un pueblo básicamente agrícola y que tenía una importante historia política, no en vano había sido la patria política del Presidente de la Generalitat Francesc Macià que había dejado un importante pósito.

 

En aquellos tiempos, el miedo, tal como cantaba Raimón, era omnipresente. Derechos civiles, laborales y políticos, simples entelequias. Y sobre todo un poder omnimodo y omnipresente, el de la Iglesia Católica.  Junto al estamento eclesiástico, mandaban los jefes del Movimiento, la Guardia Civil, las élites económicas y un poder en la sombra representado por los maestros que con sus enseñanzas contribuían a afianzar los Principios Fundamentales del Movimiento. Hasta los 18 años no se me impartiría la primera clase en catalán. Una hora mensual.

 

Todo lo que oliese a catalán era perseguido con distinta saña según la evolución del régimen fascista que nos gobernaba, capitaneado por un general felón (dícese del militar que incumple su juramento de lealtad) que basaba su gobierno en una represión feroz tanto física como laboral, como intelectual o cultural. Ah, eso sí, en la época fascista se celebraron diversos Referéndums por lo que no aconsejo equiparar referéndum a democracia.

 

En lugar de vehicular el odio entre las élites catalanas y castellanas se inclinaron para vehicularlo entre ciudadanos. Poco a poco y en la actualidad recogemos estas prácticas, el desprecio entre catalanes y castellanos ha ido en ascenso imparablemente. Atizar el fuego contra el otro ha servido magníficamente a los gobernantes de ambos territorios para dividir y por tanto vencer al ciudadano. Ir contra Catalunya en el territorio español obtiene pingües beneficios electorales, lo mismo que en Catalunya pero al revés. Estos beneficios indican que el problema irá para largo tiempo.

 

Los ciudadanos, manipulados por una prensa servil e interesada hemos ido comprobando como la división iba “in crescendo” hasta llegar a un momento en que parece ser inviable (bien atizado el fuego por las élites) que Catalunya y España puedan seguir formando parte del mismo país.

 

Una serie de políticos se han acogido a estos postulados para al mismo tiempo poder salvar sus miserias y latrocinios y hacernos creer que el culpable de todas nuestras desgracias es el otro “bando”.

Toda esta perorata viene a colofón para explicar que tras muchos viajes por España he llegado a la conclusión personal que una división entre las dos nacionalidades (no es bueno olvidar el origen histórico siglos atrás del conflicto) que lo mejor debería ser que cada nacionalidad siguiese su camino y a poder ser en buena armonía entre ellas.

 

Si todo esto se pudiese hacer de forma pacífica sería excepcional, pero a mi personalmente me está disgustando que nos use el Gobierno de la Generalitat como peones y nos mienta continuamente. No me gusta esta falta de señorío dejando todo el proceso a la “rauxa” en lugar de al “seny”. No me gusta que se apliquen mentiras matemáticas para justificar las mayorías. No me gusta que se anteponga el resultado del Parlament con una Ley Electoral inexistente y con un sucedáneo injusto. Que se aprueben leyes trascendentales sin la mayoría del pueblo catalán. Que no se respeten las normas del vigente Estatut para aprobar las leyes importantes con las mayorías cualificadas necesarias. Que se utilice una prensa pagada por todos solo para satisfacer a una parte de catalanes. Que se silencien a los partidarios del No. Que se desprecien a estos mismos señores aunque sea por su sola opinión. La conversión en buenos y malos catalanes de los ciudadanos de Catalunya. La entrega a grupos antisistema de un país eminentemente burgués y emprendedor.

 

En estos momentos no existe el problema tildado como “catalán”, sino el de media Catalunya. Poco menos de media Catalunya sigue los postulados independentistas, aunque un bando ya se haya apropiado de todos. Haber llegado a esta fórmula matemática de división solo acarreará grandes trifulcas, como en otros tiempos de nuestra historia, al sufrido pueblo catalán.

 

No es bueno estar mintiendo sobre nuestras relaciones internacionales exteriores futuras, ni con las fases de mejoramiento internas sin una base real. Un país verdadero de realidades, no de sueños. Todos tenemos un sueño pero no lo debemos imponer a quienes no lo tengan. Para vivir en el país de las maravillas, mejor leerse Alicia.

 

Para terminar decirles que siempre estaré a favor de un referéndum y a poder ser de muchos y en este, por ahora improbable, votaré Sí, pero sin hacerme trampas a mí mismo.

 

 

ramón gassió mónico

 

LA MAFIA

 

A veces en la vida te llegan historias, desgraciadamente verídicas, que te ayudan a pensar y a llegar a determinadas conclusiones.

En cierta ocasión, de esto ya hace, muchos, muchísimos años en una noche de vino y rosas tuve una larga conversación con el Jefe de Contabilidad de una empresa donde yo trabajaba. El vino, que debo decir en nuestra defensa que no fue abundante pero si lo suficientemente convincente para desatar las confidencias de mi interlocutor.

 

-Mira, me iba diciendo entre sorbo y sorbo, cada determinado tiempo viene un inspector. En aquellos tiempos estos inspectores se preocupaban de distintos temas, fiscales, laborales, etc.

 

-Nosotros le presentamos los libros contables que como sabes todavía se hacen en una caligrafía ancestral de auténticos malabaristas de la escritura. Pronto se sustituirán definitivamente por el papel continuo y desaparecerá este arte de la escritura digamos floreada.

 

-Pues bien, continuó hablando.- En estos libros y en especial en el Libro Mayor, colocamos cheques en las páginas de forma que al avanzarlas vayan incrementándose las cantidades. De esta forma, el supervisor cuando encuentra la cantidad apetecible, cierra el libro, se embolsa el talón y aprueba las cuentas.

 

-Hasta aquí todo correcto, dentro de la incorrección. Lo curioso es que entre todos los inspectores existe uno al que no le gustan estos tejemanejes. Es un hombre integro. En cuanto le vemos asomar por la puerta, sacamos todos los talones ya que nos acusaría de soborno inmediatamente. Es un hombre enjuto, con un traje raïdo y un maletín desconchado. Parece y está amargado. No se trata con sus compañeros, siempre viene solo. Normalmente, no pasamos ninguna inspección legalmente y siempre nos cae alguna multa que otra.

 

En cambio los otros, van vestidos con caros trajes a medida, llevan unos maletines de piel impolutos y adoptan una pose de vencedores. Se han hecho con el control del cuerpo de inspectores ya que les une la rapiña. Odian a muerte al otro pobre inspector al que hacen el vacío, no lo admiten entre ellos, es un paria en su oficio. Repudiado por unos y por otros solo por hacer cumplir la ley. Se inventan todo tipo de bulos contra él y su vida se ha convertido en un verdadero infierno. Es una persona honrada no grata entre los mafiosos. “O con ellos o contra ellos”.

 

Esta anécdota me lleva a pensar en los partidos políticos actuales. Todos los que están situados en las cúpulas han tenido que limpiarlas de personas honradas. Se han impuesto los mafiosos y si no eres de los suyos estás condenado al ostracismo. No vale oponerse a sus designios y siempre serás cómplice de este grupo ilegal pero atractivo de mandatarios. Y no digas que no sabías nada. Eras uno más del engranaje o simplemente estabas fuera de los enclaves decisivos. En España, la mafia política se ha instalado y no desaparecerá así como así. Siempre será más atractiva la buena vida derivada del corporativismo que la honradez.

De todas formas, lo que más me sorprende es este grado de impunidad instalada. Se creen intocables porque entre ellos no se harán daño, ya que todos conocen secretos de los otros. Ya lo decía el “gran” Pujol sobre los árboles y los nidos. Lo más indignante es que personajes turbios y manchados olviden sus “hazañas” y acepten cargos de los que tarde o temprano serán expulsados por la Justicia. ¿Pero tal vez sea mejor involucrar a la Justicia en sus prácticas mafiosas?. Más efectivo si lo será y desgraciadamente parece que ya se está comenzando a actuar en este sentido.

 

ramón gassió mónico

Director

 

 

EL TERRORISMO ISLÁMICO EN EUROPA

 

Que cada día que pasa seamos menos analíticos personalmente y nos conformemos con asimilar sin discusión ni debate todas las informaciones de los medios es algo normal derivado del continuo acoso informativo que padecemos. Tal vez porque nos llegan demasiadas noticias hemos optado por creerlas a pies juntillas y a tener unas personas (generalmente periodistas, políticos y “analistas”) que piensan por nosotros y nos indican lo que debemos pensar. Este alud de noticias, más que tenernos informados lo que nos tienen precisamente es desinformados.

 

¿Alguien puede pensar que invadir Afganistán, Irak y crear destrucción y muerte en determinados países no va a comportar el conocido teorema de acción reacción?. ¿Alguien en su sano juicio puede pensar que los habitantes de estas regiones no se vengaran de sus agresores?. ¿De verdad creemos que organizaran ejércitos uniformados y disciplinados que harán la guerra al estilo occidental y plantearan batallas abiertas contra súper-ejércitos colonizadores y muy bien armados?. No. No seamos incautos, ellos harán la guerra como mejor puedan hacerla. Con lo que aquí llamamos terrorismo mientras que los continuos bombardeos e invasiones de sus países son actos de justicia.

 

Sus acciones se ciñen en los propios países “civilizados” y muchas veces por personas oriundas de estos lejanos países pero ya nacidos y educados en Occidente. Hemos creado una guerra y deberemos afrontarla y seguramente todas las víctimas serán gente llana del pueblo muy lejos de los que ostentan el poder y que al fin y al cabo han sido los desencadenantes de esta barbarie que vivimos ahora. (recuerdos al señor José María Aznar que no ha sabido o querido enmendar sus errores).

 

Lo del atentado de Manchester es imposible de erradicar. No fue la bomba que detonó la causante de tantas muertes, fueron las avalanchas originadas por la detonación que hizo cundir el pánico entre la multitud. Este hecho nos pone todavía más inmersos dentro de un peligro oculto. Cualquier chiflado adoctrinado en el odio por una religión o etnia con un vulgar petardo o bengala puede causar una ingente mortandad. Él solo debe encender la mecha, la misma multitud hará el resto de la tragedia.  Y chiflados o fanáticos hay una inmensa cantidad. Y estos han conseguido su mayor objetivo, crear una sociedad asustada. Un pequeño incidente y nos acabamos matando entre nosotros. Esta semana santa, en Sevilla, unos desaprensivos, por cierto nacionales, lanzaron unos petardos y empezaron a gritar ¡Atentado!. Esto automáticamente provocó avalanchas con multitud de heridos.

 

Mientras buscamos terroristas locos, los países más ricos del Islam y grandes exportadores de las creencias violentas siguen actuando con total libertad e impunidad en todo occidente. ¿Quién se atreve a protestar ante la Arabia Saudita, Kuwait o Qatar?. Estos financian el terrorismo y la implantación del yihadismo. Pero claro, ellos son árabes ricos. Acaban de comprar armamento a Estados Unidos por 300.000 millones de dólares. Estos países se permiten enviar y sufragar los costes de miles de imanes dedicados a la difusión del odio ya a la caza de fanáticos o simplemente descontentos con su situación social y la crisis europea les ha dejado el campo abonado.

 

Por otro lado está la Prensa. Un cuarto poder dedicado a ganar audiencia al precio que sea y la sangre es muy eficaz. Hemos seguido los métodos norteamericanos de crear espectáculo con cualquier información. Estos días las hazañas de un loco bebido que tuvo un accidente en Nueva York (Una ciudad con 15 millones de habitantes e innumerables accidentes diarios de tráfico) abrió todos los informativos y noticiarios. Grandes reportajes y todos los elementos técnicos necesarios para ganar audiencia por parte de las grandes cadenas multimedia.

 

El gran objetivo de ese nauseabundo mundo del Daesh es tener un gran altavoz de sus “macabras hazañas” y lo ha encontrado en la prensa. Una campaña de publicidad cuesta millones y no es de una eficacia absoluta. Hacer un espectáculo con la muerte y la sangre es infalible. Quisiera decir que una cosa es la información y otra la obsesión. Tras el atentado de Manchester condenable a todas luces, las cadenas informativas han empleado horas y horas en informar o simplemente en llenar espacios vacios. Han hecho, voluntaria o involuntariamente la tarea que les han encomendado  los salvajes y sádicos miembros de la dirección del Estado Islámico. Evidentemente, el tratamiento informativo ha sido condenatorio, pero los terroristas siguen la máxima “lo importante es que hablen de ti aunque sea mal”.

 

También es muy curioso que todos los supuestos terroristas habían sido previamente controlados por las fuerzas de inteligencia, pero aún así han actuado impunemente. Seguramente porque a los gobiernos les es más rentable hacer perder libertades a sus ciudadanos a cambio de seguridad. ¿Por qué en Francia llevan tanto tiempo con medidas excepcionales en contra de los derechos civiles?.

 

 

Solo a cambio de una eficaz acción preventiva, tanto de los cuerpos de inteligencia, seguridad y sociedad civil con una verdadero control e intercambio de información entre países podremos evitar mayores desgracias. El enemigo está oculto y refugiado en las legislaciones democráticas, las mismas que él quiere destruir a favor de una teocracia islámica anclada en la Edad Media. Con grandes ejércitos y ataques a sus lugares de origen solo se incrementará más y más la venganza. Pero estas medidas van contra los grandes fabricantes de armas, sus lobbyes y sus países protectores. ¿Quién se impondrá?. No se ustedes pero yo lo tengo muy claro.

 

 

 

 

ESTADOS UNIDOS DE AMERICA

 

No, no nos queramos engañar nosotros mismos. La elección de Donald Trump como presidente americano no fue ninguna opción anómala, todo lo contrario, era totalmente previsible.

Donald Trump encarna todo lo que son o pretender ser los americanos de las clases medias y en muchos casos, altas. Indudablemente también las clases bajas, tal vez las más mediatizadas y manipuladas además de incultas de todo el mundo civilizado. Vaya, lo que conocemos como Primer Mundo.

 

Con la aparición del cine y posteriormente de la televisión, la sociedad norteamericana ha sido conscientemente manipulada en una serie de valores entre los que brilla por su ausencia la capacidad de conocimiento y de análisis. No es raro ver una buena cantidad de científicos, no olvidemos que son la primera potencia mundial en ciencia y tecnología, con algún que otro premio Nobel a la espalda que son auténticos fenómenos en sus campos y unos perfectos ignorantes en todo lo demás especialmente en lo relativo a las humanidades.

 

Como decía, el cine, la televisión y los demás medios han mentido repetidamente al pueblo americano. Les han engañado con sus hazañas por todo el mundo convirtiendo sonoras derrotas en fantásticas victorias. Han creado todo un arquetipo de personajes que además de heroicos son polivalentes. Ríanse de Superman. Estos les dan cincuenta vueltas. Me refiero a los Chuks Norrys, Rambos, Van Damme, Seagal, Bronston y una buena caterva más que me llenarían el artículo. Todo esto sin contar con la mitomanía ampliada desde los primeros años de la conquista del Oeste donde elevaron a los altares a un general imprudente, ambicioso y asesino de indios indefensos como fue Custer y su “heroico” Séptimo de Caballería. A continuación serian canonizados, Al Capone, Dillinger, Sundance y Buctch, Bonnie y Clyde y hasta el salvaje asesino de niños, ancianos y mujeres en una aldea del Vietnam.

 

Como decía, han construido una serie de héroes ficticios a partir de unos personajes con no demasiado cerebro, pero de un patriotismo absolutamente ciego y servil. Que manejan la máquina de guerra estupendamente hasta límites insospechados. Cuando los Norris, Seagal, Van Damme y Rambo aterrizan en cualquier lugar hostil para los intereses americanos lo hacen en una forma aterradora para los pobres, normalmente comunistas o musulmanes que allí tienen sus territorios desde unos tiempos históricos en el que los advenedizos americanos ni tan siquiera existían.

 

Los americanos, cuan policía global, tienen el derecho a ocupar las tierras que les apetecen, sobre todo si tienen petróleo y otras riquezas, no aceptar ningún tipo de lucha y mucho menos las ansias de los nativos por recuperar sus posesiones ancestrales. Incluso se permiten insultarlos y tratarlos como “insurgentes”, una forma como otra de llamarles terroristas o delincuentes. Estos individuos hacen creer al espectador, tampoco dotado de demasiadas luces, que un individuo solo puede acabar con medio Vietnam y el otro medio de Oriente Próximo. Son inhumanos, pueden con todo, matan, conducen, pilota, nadan, en fin dominan todos los campos y aplican perfectamente la máxima de primero disparar y después preguntar. Tantos años de adoctrinamiento de las masas en sus propios domicilios, ha llegado a un buen término.

 

Además, la mayor asociación de carácter civil americana es la Asociación del Rifle que hace proselitismo para la compra de todo tipo de armas por parte de la población. Alegan que siempre es para usos defensivos olvidando que también las pueden comprar los que no quieren defenderse sino atacar. Estados Unidos es el mayor país del mundo en víctimas por armas de fuego.

¿Y quién es en los medios americanos el gran héroe?. Indudablemente el “Sheriff”. Este hombre que impone la justicia, su justicia. El hombre de tintes chulescos que piensa que el otro mejor muerto, el que cree en los santos valores de la Iglesia del Creacionismo, en la hipocresía, en la supremacía blanca, en la maldad de los emigrantes, en la perversidad de socialistas y comunistas y no digamos anarquistas, en el poder del dinero, en su misoginia. Este es el gran héroe americano. ¿ No les parece así a simple vista que tiene un gran parecido con Donald Trump?.

Los americanos tienen simplemente un Presidente a su medida.

 

ramón gassió mónico