LES GARRIGUES HISTÓRICAS Y SU ADECUACIÓN A LOS TIEMPOS ACTUALES

 

Hace una serie de años, la Generalitat de Catalunya (es bueno aclarar que no fue Madrid) decidió hacer una modificación del territorio catalán en el que se crearon nuevas comarcas y otras fueron modificadas. De esta forma, la comarca de les Garrigues veía como Torregrossa, sede de la importante familia Montsuar (uno de cuyos miembros llegó a ser President de la Generalitat en siglos anteriores) pasaba a depender de la nueva comarca del Pla d’Urgell capitaneada por Mollerussa. Evidentemente y a todos los niveles, destacando la proximidad, la influencia de Mollerussa sobre Torregrossa no admite ninguna discusión. Tampoco quiero yo debatir aquí si fue a mejor o a peor. Cada uno según la Feria.

En cuanto a la parte sur de la comarca, esta pasó de golpe a pertenecer a la del  Segrià capitaneada por Lleida y donde la influencia de les Borges Blanques capital de la comarca era prácticamente nula, como lo es en los pueblos próximos a la Granadella. El hecho es que les Borges está situada en el borde norte de la comarca y las partes central y sur le queda muy lejos para ejercer su influencia. Están mejor situadas respecto a Lleida e incluso a Reus.

 

Pero esto, parece ser que no importa a los borgenses (ávidos de capitalidad) y mucho menos a sus medios comarcales que siguen emperrados en considerar la comarca antigua y hablan de “Garrigues Històriques” con ideal reivindicativo y faltando a la verdad geográfica actual. Evidentemente en las conservadoras Garrigues tardan mucho en adaptarse a nuevas situaciones económico-geográficas.

 

Teniendo en cuenta esta premisa, yo les aconsejaría que eligiesen en las divisiones territoriales  íberas o romanas ya que de seguro serían más históricas y asentadas que las actuales. Aunque teniendo en cuenta que el gran periodo de esplendor de les Borges Blanques fue a principios del siglo XX no nos extrañaría nada que siguiesen rigiéndose por el mapa de antes de la Primera Guerra Mundial y creyendo a pies juntillas en la existencia del Imperio Austro-húngaro.

 

 

ramón gassió mónico


EL TRISTE DECLIVE DE LA PRENSA DE PAPEL

 

De bien pequeño y de esto hace ya muchos años no he concebido la vida sin poder leer periódicos. He sido un gran devorador, incluso ha habido largos periodos de tiempo en los que he llegado a leer (bueno, digamos sintetizar) hasta seis periódicos diarios sin contar las múltiples publicaciones que añadía a mi lectura cotidiana.

 

El desayuno era ya mi primer encuentro con la prensa, un café con leche, alguna pasta y un periódico tras otro. Era asiduo a cafeterías que sabía que tenían varios diarios y procuraba al menos leerlos de diferentes ámbitos, local, comarcal, provincial, autonómico y nacional y allí me quedaba. Solo había una excepción, no me gustaba la prensa deportiva pues consideraba que con la información deportiva de los generalistas tenía bastante, pero si los noticiarios normales estaban ocupados también, los leía.

 

Una vez leídos, me dirigía al quiosco y compraba alguno de alcance nacional que no acostumbraban a tener en los bares y para rematar la lectura iba a la biblioteca donde leía los que me faltaban, un mínimo de cinco diarios.

Como jamás he sabido estar un rato sin hacer nada, era normal en mi que repitiese algún rotativo mientras esperaba en el bar alguna cita y lo más grave era que siempre llevaba lectura periodística en el coche para leer en los intervalos semafóricos. No se si estaba en mi sano juicio, pero continuo igual.

 

Hasta ahí, todo correcto, pero resulta que unas nuevas tecnologías aparecen por el camino y con gran celeridad se apropian de buena parte del espectro periodístico. La prensa digital. Acostumbrados los lectores al papel nos cuesta mucho cambiar de sistema, pero entre los más jóvenes, ya totalmente imbuidos en la era digital ya es otro cantar.

 

Me he fijado, a modo de experimento, cuantos jóvenes (me refiero a 25 años o menos) vemos hoy en las cafeterías y bibliotecas leer periódicos de papel, prácticamente ninguna y si alguno lee, es la prensa deportiva. En cambio e incluso en la Biblioteca (hemeroteca) están consultando continuamente el móvil. El futuro desengañémonos, pertenecerá en pocos años a esta generación, lo que representará un gran ascenso de lo digital o de nuevas tecnologías en detrimento de lo convencional. Las empresas de publicidad lo saben y están haciendo un gran esfuerzo para traspasar sus negocios al máximo a la realidad digital ya que supone una mejor forma de publicidad y mucho más asequible por sus precios.

Toda esta influencia que a nivel social han tenido los periódicos de papel está en franca decadencia ya que el modelo digital también supondrá una mayor competencia al abrir el espacio a personas emprendedoras con menor necesidad de inversión.

 

 

ramón gassió mónico

 




LA PÉRDIDA DE PRESTIGIO DEL ACEITE DE LES GARRIGUES 

 

Ayer me quedé, boquiabierto, desconcertado y otras situaciones de estupefacción. He tenido que volver hoy a leer la noticia. No me la podía creer y pensé que debía comenzar la senilidad, así de golpe. Y sin ningún aviso.

 

Que ha provocado este gigantesco desencanto en mi persona ?. Dejo de decir tonterías y paso a explicar la causa.

En un diario catalán de ámbito español e internacional leí que los Hermanos Roca (hoy por hoy, los mejores cocineros del mundo) el Bbva y Catalunya Caixa habían suscrito una colaboración a nivel de promoción mundial de la gastronomía y los mejores productos . Harían charlas y demostraciones por todo el mundo. Entre las cosas que han hecho ya había un calendario para el 2016 con los mejores productos catalanes que sería repartido en todo el mundo por estas entidades bancarias.

 

Hasta  ahí, todo bien, evidentemente tengo una gran admiración por estos grandes cocineros. Pero resulta que cuando leo los productos leridanos que formarán parte, entonces viene el drama. Nunca en la vida hubiera pensado que no figure ninguna referencia al aceite de las Garrigues. De Lleida se destacan las peras, el queso del Pirineo (Alt Urgell y Cerdanya), el turrón de Agramunt y los reconocidos y sabrosos caracoles a la “llauna”. Pero del famoso aceite de las Garrigues, “rien de rien” (utilizando el Idioma gastronómico por excelencia, el francés).

 

No os penseís que quiero quejarme de los Hermanos Roca, nada más lejos. Me quejo de algo que hace tiempo y que como Presidente de la Cofradía del Aceite de las Garrigues he escrito infinidad de veces y lo único que me han dicho "es que la ignorància es muy atrevida". En mis viajes a zonas olivareras he sido consciente por experiencia propia  de la pérdida de prestigio de los aceites que salen al mercado con el sello de la Denominación de Origen Protegida Les Garrigues. Y sólo he hecho que reflejar la opinión de los productores.

 

Ahora nos lo dicen los mejores cocineros del mundo. Que más debemos esperar Señores de la DOP que ya sea algo mucho más extendido.¿ También, los Hermanos Roca del Celler de Can Roca de Girona son, como yo, "ignorantes y por tanto atrevidos"?. Tienen el premio al mejor restaurante del mundo. Una gran promoción perdida por la soberbia de esta organización minoritaria que empuja el aceite de les Garrigues hacia su propia autodestrucción. Suerte tenemos de los molinos privados y cooperativas fuera de esta organización.

La falta de nuestra presencia en esta promoción es un terrible golpe y hay responsables claros y directos. Pero para Lleida será una gran desgracia. Cuando hablaba con gente de otras comarcas y les preguntaba cómo se conocían les Garrigues me contestaban que gracias a un producto de fama mundial, el aceite, ahora, ya ni eso.

 

La Cofradía del Aceite se creó para de forma cultural, lúdica, recreativa y sin ÁNIMO DE LUCRO ayudar a las instituciones a promocionar el aceite y el turismo del aceite. Nos han llovido "hostias" desde todas partes porque no querían ayuda ni compañeros de viaje (¿que tenían que esconder?). principalmente, desde las entidades políticas (en los estatutos de la Confraría figuraba que no podía haber políticos en activo en la Junta Directiva y por esta norma nos ha crucificado). Pero no hemos muerto, simplemente hemos cambiado de país, ya que hemos comprobado que en Lleida no aman su aceite.

Las redes sociales nos han permitido seguir vivos y excelentemente conectados con todo el mundo.

 

ramón gassió mónico

presidente de la “Confraría de l’Oli Verge Extra de les Garrigues i les Terres de Lleida